POEMS
The Love Song of Deirdre L. Firean
THE LOVE SONG OF DEIRDRE L. FIREAN
(12/12/2006)
Si somos eternos
en estas líneas,
será porque te quiero...
porque jamás quise herir
el recuerdo.
Hoy he pensado en nuestro banco,
en nuestro beso,
mi pregunta,
tus reflejos,
la inocencia
de ese beso,
en nuestro juego
a ser sinceros,
en mis dudas,
en tus miedos,
en mis dedos de papiro
perfilando este recuerdo...
He pensado en nuestras charlas,
nuestros sueños,
nuestros momentos
de labios atentos,
nuestros fallos,
nuestros aciertos...
He pensado en lo que eras,
lo que hicimos,
lo que fui por un momento...
Hoy he pensado en lo que quiero:
voy corriendo tras un sueño.
(23/05/2005)
En la noche de Madrid,
los neónes me deslumbran
como harapos de penumbra
en la luz del mes de abril.
Es terrible e inadecuado,
por adoquines quebrados,
revolver los sentimientos
que trajeron otros vientos
en susurros de una lengua
con acentos extranjeros.
Me tortura y me quema
el silencio de esas voces
que destapan mis tacones,
al doblar sucias esquinas
de un mundo que tanto inspira
teorías y poemas.
En la noche de Madrid,
sus fachadas con estrellas
me hacen seguir las huellas
de alguien que no estuvo aquí.
(11/03/2005)
Y aquí me encuentro
otra vez contigo
sola
y no puedo creer
que mi vida sea lo que escribo
y que todo lo que imagino
sea mi vida
y que todo lo que vivo
sola
sea mi vida
y que te quiera
o te olvide
sola
en mi vida.
Y aquí me encuentro
sola
contigo
e imagino
que me abrazas
y me acompañas
en el camino
e imagino
que tú estás
conmigo.
Y no sé
si lo que escribo
es digno
pero vivo
sola
contigo
y te quiero
y te lloro
y te sigo
y escribo...
Y te siento,
cerca de mí
te imagino
y escribo
sola
conmigo
no contigo
conmigo
y sigo...
(17/12/2004)
Tú me salvas
de atar mil nubes blancas
con cadenas
premonitorias negras
(12/2003)
Vete
Calla
Muere.
La paz llega
cuando tu te desvaneces
y se tensa
cuando denso reapareces.
Vete
Calla
Muere.
No te quiero
hoy en la húmeda niebla
del recuerdo
que desea hacerme ciega.
Que es la vista el sentido
que noche y día ha partido.
Vete
Calla
Muere.
(12/2003)
MIEDO
Tengo miedo a la oscuridad
de tu silencio
cuando tú eres mi oyente
y yo sólo oigo mi eco.
Tengo miedo a las alturas
de tu distancia
cuando tú eres mi suelo
y desde lo alto me estrello.
Si aprendo a vivir sin ti
aprenderé a vivir sola
con música, con estrofas,
con el negro de mi sombra.
(22/06/2003)
Te estás perdiendo a ti
mismo,
a tu verdadero tú,
al auténtico, al triste,
a ti.
Te aferras al fuerte
disfraz,
repleto de confianza,
de falsedad, de alegría,
de ti.
Es duro ver cómo tiras
tu real tú
en el instante en el que
de
allí me alejo.
Me duele verte ahí
quieto.
Así de idiota, así de
cruel.
Distante.
Huyendo. Escondiéndote.
Consciente.
Sabes que
si mi mirada te encuentra
tu común tú estará
muerto.
Por eso huyes,
consciente,
a matarte a ti mismo.
Por eso escondes,
distante,
que tu real tú murió
conmigo.
(22/06/2003)
Quiero que cortes mis
venas,
que me ataques con tu
furia,
que me azotes con tu
rabia,
que me invadas con tu
pena.
Quiero que rompas mi
alma,
que golpees mi
conciencia,
que destroces mi
idealismo,
que destruyas mi
esperanza.
En este agujero oscuro
en el que tú no eres
tú,
en el que yo no soy yo.
¡Quémame las entrañas!
Hoy necesito abrazos
que consuman como
llamas.
Hoy necesito caricias
que me hieran como
espadas.
Hoy te necesito...
a ti.
En este agujero oscuro
en el que tú no eres
tú,
en el que yo no soy yo.
Donde el odio nos
quebranta
y nos une a los dos.
(06/05/2003)
No me toques, tus manos
están sucias. Nunca podrías tocar mi corazón sin ensuciarlo. Sin dejar en
él una marca oxidada de tu paso. No me toques, tu alma no brilla como yo
necesito; el contacto entre la tuya y la mía tan sólo me dejará más débil
a tu paso.
No me toques, no
tardarías mucho en irte, pero tu huella quedaría indeleble en mis
entrañas, y no podría olvidar la sensación que se tiene cuando no te
sientes amada. No me toques. Si algún día soñé con tu contacto, es porque
no sabía lo débil que era, lo sucio que era. Si algún día yo quise que me
rozaras es porque estaba sola y ansiaba estar acompañada.
La percepción nunca es
la misma cuando te sientes vulnerable. Me confundía tu compañía. Si me
tocas una parte de mi morirá. Una parte de mí. Morirá mi ilusión, morirá
algo de mi convicción. Si me tocas yo no seré la misma nunca más, y eso me
dolerá. No me toques, no es posible que lo hagas sin ensuciarme... y yo ya
estoy demasiado sucia...
(04/05/2003)
Tú lo has sentido,
quizá. Tú lo has sentido, como yo. En las noches que son frías. Cuando
el tiempo resuena y sólo el sueño te habla. En palabras húmedas y
distantes. Y la calidez no te llega. Una manta cae sobre tu alma, pero
no te calienta. Un descanso te acuna pero te sientes golpeado como los
restos de un naufragio en la furia de un mar enardecido.
Quieres un abrazo,
quieres un pecho. Sólo quieres un toque divino, divino en su
terrenalidad; y no lo encuentras. Y la luz no te toca, la luz no te
toca. El sol no te roza cuando te despiertas. Sólo quieres un abrazo,
sólo quieres un beso. Únicamente quieres un roce. Pero la luz no te
toca, la luz no te toca; a ti nada te roza. Buscas la calidez pero la
calidez no te llega. Tu corazón tiembla y te preguntas cómo puede latir
tan lento y tan fuerte a la vez, y por qué nadie lo escucha. Y te das
cuenta de que la luz no te toca, la luz no te toca.
Caminas por el mundo
en un inmenso silencio. Es extraño en el ruido de la ciudad, como
sientes el silencio. Una inercia te lleva, y un consuelo te llega al
pensar que no necesitas conducir tu vida, que cada paso que das lo das
solo y sin que te lo propongas. Te sientes como una hoja caída y llevada
por el viento. Y te dejas llevar pensando que algún día alguien te
acompañará.
Pero llega la noche y
te das cuenta de que no debes soñar, de que no puedes soñar, de que ya
no sabes soñar… hasta que el sueño llega y el sueño te habla. Porque la
luz no te toca, a ti no te toca. La luz no te toca, la luz no te toca…
(02/04/2003)
Siempre me he
preguntado por qué la luna es tan brillante incluso cuando el sol aún
irradia luz en la parte opuesta del globo. Por qué, no sólo es visible,
sino que aparece tan brillante incluso cuando el cielo es de un azul suave
y no tiene el contraste oscuro de la noche.
Alguna gente adora la
luna, pero yo siempre he preferido las estrellas. Son más pequeñas, lo sé,
y son más. Pero cada una de ellas tiene una chispa diferente; cada una de
ellas es de un brillo y una densidad diferentes. Y cuando hay alguna
que es más brillante que las demás, ésta es capaz de sobresalir entre las
demás, de tener, por un momento efímero, quizás, su lugar en el inmenso
imperio del firmamento.
La luna puede que sea
la diosa, pero las estrellas, en su simplicidad, son los hombres luchando
por sus propias vidas y sus propias metas, luchando por sus sueños,
luchando por estar cerca del resto de estrellas y estar, al mismo tiempo,
distantes a ellas de manera única.
********
Hoy vi una estrella,
una única estrella en el enorme cielo índigo. Era una estrella solitaria,
era intermitente, pero extrañamente tenía un gran encanto, algo que te
hacía mirarla atentamente. Me pregunto si alguien más la vería.
Allí, en ese mismo
instante, o aquí en esta ciudad, en este país, ¿en este mundo? ¿Hay
alguien que entienda la forma en la que me siento porque lo haya sentido
también?
A veces me siento como
esa estrella, sola en este amplio mundo, o incluso sola en medio de una
multitud abrumadora; pero después de todo, sola. Creo que todo el mundo lo
ha sentido alguna vez... y eso me mantiene la esperanza.
(20/03/2003)
Es la felicidad
una estrella
que tirita
cuando tú y yo
estamos juntos.
Es muy bella mientras
brilla
y después es blanca y
fría.
Es intermitente.
Como la lluvia en otoño,
como la brisa en estío,
como lágrima viva
que humedece mi destino.
Un día tú y yo juntos
nos tumbamos en el río,
observamos que aunque
débil
la estela tenía brillo.
Son sueños
amargos,
heridos,
y más,
al estar
perdidos.
Yo te quería
por cómo tú eras conmigo,
por cómo yo era contigo,
por cómo brillaba a tu
paso
la sombra de un duro
sino.
Te amaba.
Te dejé.
Te quise olvidar.
Para mí tú eres ahora
el verano de mi vida,
el verano que calienta
un cielo que trae
tormenta.
Si me hubieras abrazado
en las noches,
si me hubieras tocado
en las albas,
si me hubieras secado…
las lágrimas.
Como las olas acogen
la lluvia que las baña.
Tú y yo,
Juntos.
Tú y yo,
Juntos.
¡Cómo el mundo
menosprecia
el valor de una palabra!
Tú y yo,
Juntos.
Tú y yo,
Juntos.
Cuando el sol que amanece
alumbra y la noche mata.
Cuando la luna de plata
brilla y el día oscurece.
Entonces sí,
y no ahora.
Hace frío en esta playa
de la costa de mi vida.
Tú no entiendes
que estoy sola,
que mañana
tú me olvidas.
Tú no entiendes
que mi vida
se destruye
a ella misma.
Tú no entiendes.
Tú no entiendes.
Ya me olvidas.
(17/03/2003)
And then, where are you?
You, airy shadow,
You light through the mist,
Smile in deep sorrow,
Harsh caress of breeze.
I said, where are you?
I thought I’d found you
Inside two black eyes,
Inside clever words,
Inside stronge arms.
But now, where are you?
You slipped from me yet
Outside two blue eyes,
Outside caring words,
Outside softer arms.
I said, where are you?
You, sparkling teardrop,
You, cloud ‘fore the ray,
Pain in a sweet touch,
Pleasant flame of lake.
I saw you coming
And then dissolving.
Loneliness.
Happiness.
I’ll be waiting for you.
(16/03/2003)
A lo que siento por ti
no le puedo poner rima,
es demasiado libre
y poco común
para buscarle pies
métricos.
Lo que sentí por ti
fue la luz que guía al
alma;
fue la más fuerte
amistad
que llenó mi vida.
Es inexplicable.
E inolvidable.
Terminó ¿y por qué?
Me dolió la pérdida. Me
duele.
Y aún no te odio... No
te odio
¿Te odiaré?
¿Algún día olvidaré
cómo es la sensación
de no estar sola?
La sensación
de compañía
y comprensión
para mi alma.
Estoy olvidando
pero
¿olvido?
No olvido
que contigo
me sentía embriagada.
Y no fue amor.
Repito.
No fue amor.
Pero fue algo muy
grande.
Tu sentías lo mismo.
¿Qué pasó?
¿Te dolió que se
acabara?
¿Sigues pensando en mí
o el olvido te ha
ayudado?
Alto.
El recuerdo me hace
daño.
(10/2002)
Solo.
Solo tú existes,
solo tú viniste
y solo tu te irás.
Únicamente tu alma
importa
y los demás pretextos
sobran.
La luz se irá,
la sombra se irá.
El cuerpo no existe,
sus frutos no existirán,
tu alma sola se queda.
Pues el amor falla,
la amistad falla,
la familia falla,
todo lo mudable falla.
Sólo tu alma queda.
Sé fiel a tu eternidad.
(2001)
Un nudo.
Un nudo de gruesa soga
que no te oprime, te
ahoga;
cada día le añade hebra
para apretar con más
fuerza.
Un puñal.
Un puñal de mortal punto
toca tus sueños a una;
tu ilusión se desvanece
cada día que amanece.
Hay estrellas en tu
sueño.
Ráfaga de viento
da en tu cara,
canto de nana
acompaña el vuelo.
Frío.
Témpano de hielo
alcanza el alma,
y después nada,
sólo un consuelo.
Ya has llegado al suelo.
(2001)
Te sientes tan oscura que
ningún sentido encuentras,
la pena, la angustia, lo
malo vivido,
la vida, el amor, la
esperanza muertas;
la mano que escribe
aunque la cabeza no piensa,
la presión, el corazón,
la cabeza,
la sensación, el dolor,
la vivencia;
la razón interponiéndose
en todo lo que sueñas,
la ilusión, la felicidad,
la melodía,
la pasión, la amistad, la
alegría;
palabras seguidas que no
riman si tú no te esfuerzas,
la claridad, la rapidez,
la libertad,
la sobriedad, la paz, la
necesidad;
Impulsos del corazón que
espera,
impulsos que la razón
pospone,
impulsos que el mundo te
oprime,
impulsos que en la
palabra quedan.
(2000)
Cansada de vivir,
de pensar, de
sentir,
que cada día vale
menos
y que acerca más mi
fin.
Cansada de
confusión,
de vivir sin
ilusión,
de tener que
decidir
como acaba mi
canción.
Cansada de sentir
que no lo pueden
percibir,
de siempre dar sin
pedir,
de entregar sin
recibir.
Cansada de esta
angustia oscura
que ni la mejor
amistad cura,
de que a nadie le
importe
cómo mis fuerzas
perduran.
(2000)
Hoy he vuelto a
pensar en ti
y en todo lo que me
haces sentir,
hoy he vuelto a
descubrir
que tú nunca me harás
feliz.
Y ya no sé qué me
mantiene
ni que impulso a mí
me detiene
en parar los sentidos
que aún sienten,
porque al darme
esperanzas me mienten.
Pero toda yo me
contradigo
pues ni a la razón ni
a la pasión sigo,
me debato entre
tantos motivos
que ya no sé ni de
qué vivo.
Para prender esta
llama
no me diste señales
muy claras,
pero más que amistad
demostrabas
y osé pensar que
quizá me amabas.
En estos momentos ya
no sé lo que creo,
y ni siquiera lo que
deseo.
¿Me quisiste y
tuviste miedo
porque no sabías lo
que siento?
¿O es que jamás
sentiste nada
excepto amistad ya
caducada?
Quizá para ti todo es
agua pasada
mas futuro es para
esta desesperada
(2000)
Escribes nuevas líneas
de mi vida
mientras me marcas un
nuevo camino
por donde ciego me
lleva el destino
pero el cuál no tiene
salida.
Confusa vivo una vida
vivida
y el dolor al que de
nuevo me inclino,
y si me tocó vivir este
sino
¿por qué razón se le
llama mi vida?
Pensé que tú lo
cambiarías todo,
que el dolor con tu
llegada moriría,
que tú podrías amarme
de modo
que mi amor jamás se
arrepentiría.
Contigo mi corazón era
un todo
que esta vez la
distancia rompería.
(2000)
Copyright
2000-2008, Deirdre Firean
©
Patricia González Bermúdez